Sopa de pescado y marisco congelado

Sopa de pescado y marisco congelado

sopa de marisco con nata

¿A quién no le gusta una sabrosa sopa de pescado? Si utilizas pescado congelado, puedes colocar los trozos de pescado directamente en la sopa. Está bien mezclar pescado azul y blanco si sólo tienes un poco de cada uno. Foto: Hanna Fjeldheim Dale

Gracias a su larga vida útil, el pescado congelado es una gran opción tanto para los que les gusta planificar sus menús como para los que prefieren preparar la cena en el momento. Tener algo de pescado en el congelador también puede salvar el día si no has podido ir al supermercado o acabas de volver de un viaje.

La mejor manera de descongelar el pescado congelado es meterlo en agua entre fría y tibia. Esto acelera el proceso de descongelación porque el agua conduce el calor mejor que el aire. Mantenga el pescado en su envase original o en una bolsa de plástico cerrada, páselo directamente del congelador a un recipiente con agua y déjelo allí durante 20-30 minutos.

Si siempre ha preferido dejar que los filetes de pescado se descongelen en la nevera, siga haciéndolo. Coloque los filetes en un plato o sartén la noche anterior, y al día siguiente estarán listos para cocinar.

cebolla

La sopa de marisco es una parte importante de mi herencia marítima. Rica y abundante, mis padres han argumentado que ésta no es una receta tradicional de sopa de marisco de Nueva Escocia (creo que porque utilizo 35% de nata espesa en lugar de leche enlatada). LO QUE SEA. Eso no les ha impedido engullirla cuando la hago. Ja!).

NotasAgua vs. Caldo – Como las patatas y las zanahorias se cocinan en el agua, se hace esencialmente un caldo de verduras para la base de la sopa. Si lo prefieres, puedes sustituirlo por caldo de pollo o de marisco.

Lleve su sopa de marisco de Nueva Escocia al siguiente nivel y haga caldo de langosta – Si utiliza langosta con caparazón, retire toda la carne de la langosta. Coloque los caparazones vacíos y el cuerpo en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino. Hornee los caparazones durante 20 minutos a 450ºF (230ºC). Coloque los caparazones asados en una olla, cúbralos con agua y hiérvalos suavemente durante una hora. Añadir más agua si es necesario. Después, cuele las conchas y reserve el líquido para utilizarlo como base de la sopa en lugar de agua. Siga con la receta tal y como está escrita.

el pescado como alimento

El ingrediente clave de este guiso es el jugo de almeja, que venden en botellas de ocho onzas estables en el mercado. Solemos tener un par en nuestra despensa. He preparado la sopa para personas alérgicas al marisco; lo que hay que hacer es sustituir el jugo de almejas por vino blanco, caldo de pescado o agua. Funciona; sólo que no es tan sabrosa.

El guiso funciona mejor con un pescado blanco firme, como el fletán o el bacalao. También puedes utilizar pargo rojo o incluso tilapia. Pero evita los pescados delicados, como el lenguado, o los pescados grasos, como el atún, para este guiso.

Esta receta hará un guiso con trozos y sin mucho líquido. Si prefieres una sopa más caldosa, puedes añadir más jugo de almejas, caldo de marisco, caldo de marisco o vino blanco para conseguir la consistencia que prefieras. Sólo recuerde que tanto los tomates como el pescado soltarán más líquido mientras se cocinan.

Seis cucharadas de aceite de oliva pueden parecer muchas, pero hacen que el guiso tenga un sabor rico y maravilloso.  Por eso te sugerimos que utilices un pescado contundente que no sea aceitoso. Si lo prefiere, puede reducir la cantidad de aceite de oliva. Sin embargo, te sugerimos que utilices al menos una cucharada para que se cocinen los aromáticos.

guiso mixto de marisco

El ingrediente clave de este guiso es el jugo de almeja, que venden en botellas de ocho onzas estables en el mercado. Solemos tener un par en nuestra despensa. He preparado la sopa para personas alérgicas al marisco; lo que hay que hacer es sustituir el jugo de almejas por vino blanco, caldo de pescado o agua. Funciona; sólo que no es tan sabrosa.

El guiso funciona mejor con un pescado blanco firme, como el fletán o el bacalao. También puedes utilizar pargo rojo o incluso tilapia. Pero evita los pescados delicados, como el lenguado, o los pescados grasos, como el atún, para este guiso.

Esta receta hará un guiso con trozos y sin mucho líquido. Si prefieres una sopa más caldosa, puedes añadir más jugo de almejas, caldo de marisco, caldo de marisco o vino blanco para conseguir la consistencia que prefieras. Sólo recuerde que tanto los tomates como el pescado soltarán más líquido mientras se cocinan.

Seis cucharadas de aceite de oliva pueden parecer muchas, pero hacen que el guiso tenga un sabor rico y maravilloso.  Por eso te sugerimos que utilices un pescado contundente que no sea aceitoso. Si lo prefiere, puede reducir la cantidad de aceite de oliva. Sin embargo, te sugerimos que utilices al menos una cucharada para que se cocinen los aromáticos.